En Brasil, con el enorme territorio de que dispone, abundan las personas que tienen que desplazarse en avioneta de unos puntos a otros.
Y eso, queramos que no, hace que algunos cojan confianza con su piloto preferido, tanta como para tenerlo de “piloto de cabecera” y contratarlo casi siempre, vamos, como aquí si tienes una empresa y le pides a un taxista determinado que esté a tu disposición cuando lo llames.
Ahora imaginaos la escena allí, el piloto con su avioneta y tu a bordo, recorriendo tierras enormes y deshabitadas, a lo mejor la mismísima selva amazónica en su zona central, justo donde no hay nadie o a lo mejor unos indios que no han visto a un blanco en su vida.
Y tu, en el asiento de atrás de la avioneta, ves que el piloto cabecea un par de veces y de repente se queda como muerto, y la avioneta que empieza a acercarse demasiado peligrosamente al suelo a demasiada velocidad… en fin, no os asusteis demasiado.

Inicio
Suscripción RSS
Comentarios RSS
XML Sitemaps
MG en tu correo
Contactar




